Guia de Cuidados del Pastor Alemán
El Pastor Alemán, como cualquier otra raza, tiene enfermedades y desórdenes característicos y congénitos. Muchos de ellos se deben al continuo cruce selectivo de la raza que conlleva el riesgo de acentuar una característica deseada pero asimismo de acentuar un desorden en forma permanente.
Dentro de estas enfermedades y desórdenes podemos encontrar la displasia de cadera y articulaciones, la epilepsia, el reumatismo, enfermedades del sistema circulatorio, a más de las enfermedades de la piel y su afectación por elementos externos como los piojos, pulgas y garrapatas.
Sin embargo, y no extendiendo mucho la lista de estas enfermedades y desórdenes, el perro Pastor Alemán es muy sano, aunque debido a la popularidad de la que goza su número poblacional se ha incrementado mucho lo que hace que estas enfermedades y desórdenes sean o luzcan más comunes.
Esta raza usualmente sobrepasa la barrera de los diez años de vida, y muchos ejemplares lo hacen largamente. Es por eso que el cuidado de la alimentación y la salud de estos perros es importante para permitirle una larga vida.
Para conseguir esto los cuidados no solo deben empezar sino esmerarse especialmente cuando el animal está en su etapa de cachorro. Una de las primeras enfermedades a la que se expone es al moquillo. También se le debe prodigar continuas oportunidades de realizar ejercicio físico, por lo que es recomendable llevarlo a áreas libres y amplias en donde el cachorro pueda correr y ejercitarse libremente y así desarrollar su musculatura. Además, la inactividad lo puede ayudar a desarrollar la displasia.
La alimentación del Pastor Alemán debe llegar a las 1700 kilocalorías cada día, en promedio. Debe ser una nutrición equilibrada que le brinde los mínimos aconsejados de calcio, vitaminas y potasio. No debe tenderse a la sobrealimentación, que es usual en los propietarios complacientes, que hacen del ejemplar un perro con sobrepeso y propenso a enfermedades gastrointestinales y circulatorias. Además, su alimentación debe ser en base de alimentos secos, evitando que se convierta en el tacho de basura a donde van a parar los restos de la comida de sus amos.
Si bien su constitución física lo hace un animal carnívoro, su alimentación debe incluir otros alimentos que le permitan un equilibrio nutricional. Asimismo, se debe buscar un horario para su alimentación, en parte como desarrollo de disciplina y en parte como conveniencia para disponer de un tiempo de contacto y desarrollo del animal. Por lo que el designar un horario para su ejercicio físico también será conveniente. El mantener un horario regular conlleva también un horario para que el perro realice sus necesidades fisiológicas, lo cual es muy útil en los perros que viven en zonas urbanas.
Se debe brindar atención adicional al cuidado de ojos (tienden a producir lagañas o legañas), dientes, orejas, uñas y pelo. Hay que revisarlo y limpiarlo regularmente y proporcionalmente un cepillado semanal a fin de mantenerlo libre de impurezas y observar si están afectados por la presencia de algún parásito. El baño regular también es necesario, en especial para eliminar polvo e impurezas así como los parásitos como pulgas, piojos o garrapatas. |